«A Dança Do Mundo» conquistó Aranda: así fue la emocionante final del VII Festival Hispano-Portugués de la Canción del Duero de 1966
Para escuchar nuestra radio digital en directo pincha aquí www.energiavintage.com
La noche del 7 de agosto de 1966 culminó uno de los festivales musicales más importantes del verano español. Tras dos jornadas marcadas por la expectación y el alto nivel artístico de las composiciones presentadas, el VII Festival Hispano-Portugués de la Canción del Duero, celebrado en Aranda de Duero, proclamó vencedora a la canción portuguesa «A dança do mundo«, un triunfo que el Diario de Burgos calificó como el desenlace de un concurso extraordinariamente igualado y de notable calidad artística.
Desde la jornada inaugural, el periódico burgalés ya destacaba el ambiente de entusiasmo que rodeaba al certamen. La llegada de compositores, intérpretes, periodistas y representantes oficiales españoles y portugueses confirmó la importancia que había adquirido el Festival del Duero dentro del calendario musical de la época. Pero el verdadero interés estaba sobre el escenario, donde doce canciones buscaban convertirse en la gran vencedora del año.
Doce canciones para un solo triunfo
El Diario de Burgos publicó la relación de las doce composiciones seleccionadas para disputar la gran final.
En la primera parte del concurso participaron «Risa por llanto», defendida por Valen; «Mi música eres tú», interpretada por Torrelledó; «Los muñecos», con Julio Martín; «Tu sombra», interpretada por Francisco; «Lo nuestro», defendida por Juan Carlos Monterrey; «Piensa en jugar», con Antonio Latorre, y la portuguesa «Aranda presente do céu», interpretada por Isabel Fontés.
Tras el descanso llegó el segundo bloque de actuaciones. Sobre el escenario se escucharon «Barquito de papel», interpretada por María Helena; «No te lo crees ni tú», defendida por The Rocking Boys; «Aniversário», con Martín Mata Sellés; «A dança do mundo», interpretada por Arturo García; «El rocío», defendida por Mariluz, y «Poema à vida», interpretada por Víctor Teixeira. Era una selección que el periódico consideraba representativa del excelente momento creativo que atravesaba el certamen hispano-portugués.
Una final abierta hasta el último voto
La crónica publicada el domingo reflejaba la enorme incertidumbre existente antes del fallo. El propio periódico hablaba de una «gran expectación por conocer el resultado artístico de la noche», destacando que el elevado nivel de las canciones hacía imposible señalar una favorita clara. Las conversaciones entre público, periodistas y participantes continuaban incluso después de terminar las actuaciones, mientras el jurado iniciaba unas deliberaciones que se anunciaban especialmente complicadas.
Esa igualdad quedó confirmada al día siguiente. El Diario de Burgos explicaba que el jurado tuvo que debatir ampliamente antes de emitir su veredicto, prueba del equilibrio existente entre las composiciones finalistas y del buen momento artístico que atravesaba el Festival del Duero.
El triunfo de «A dança do mundo»
Finalmente, la victoria correspondió a «A dança do mundo«, una composición portuguesa cuya interpretación fue recibida con un prolongado aplauso del público. La canción logró imponerse en una edición especialmente competida y dio a Portugal el primer premio del festival.
Las crónicas destacan la personalidad de la obra y la fuerza de su interpretación, subrayando que el triunfo fue recibido con satisfacción tanto por la delegación portuguesa como por buena parte de los asistentes. La victoria confirmaba además el carácter auténticamente ibérico del certamen, concebido desde sus orígenes como un puente musical entre España y Portugal.
«Madurez y fuerza del Festival arandino«
Más allá del palmarés, el Diario de Burgos dedicó un amplio comentario editorial al certamen bajo el título «Madurez y fuerza del Festival arandino». En él se afirmaba que el concurso había alcanzado una personalidad propia, tanto por la calidad creciente de las canciones como por el interés que despertaba entre el público y la crítica.
El periódico destacaba la excelente organización, la respuesta del público y la consolidación del Festival Hispano-Portugués de la Canción del Duero como una de las grandes citas musicales del verano de 1966. La edición de aquel año demostraba que el certamen había dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad plenamente consolidada dentro del panorama de los festivales españoles.
Aunque el ambiente festivo envolvió toda la ciudad durante aquellos días, las páginas del Diario de Burgos dejan claro que las auténticas protagonistas fueron las canciones. Doce composiciones compitieron por el máximo galardón en una edición recordada por su igualdad, por el alto nivel de los participantes y por el triunfo final de «A dança do mundo», una canción que quedó unida para siempre a la historia del Festival Hispano-Portugués de la Canción del Duero.
2º Premio The Rocking Boys
3º Premio Valen