«Juanita Banana», la divertida canción que puso banda sonora al verano español de 1966
La disparatada historia de una chimpancé que soñaba con cantar ópera conquistó las listas de ventas gracias a las versiones de Luis Aguilé, Georgie Dann, Los 3 Sudamericanos, Los Gatos Negros o Los Beta.
El verano de 1966 estuvo repleto de grandes canciones. Mientras Los Bravos conquistaban medio mundo con Black Is Black, Raphael, Karina, Los Brincos o The Beatles dominaban las emisoras de radio, una simpática y disparatada historia protagonizada por una chimpancé logró hacerse un hueco entre los discos más vendidos del año.
Aquella canción era «Juanita Banana», un tema humorístico que se convirtió en uno de los grandes fenómenos musicales del verano en España y que aún hoy permanece en la memoria de quienes vivieron aquella época.
Juanita Banana era una joven que vivía en un pequeño pueblo al sur de la frontera mexicana, hija de un cultivador de bananas. Mientras su familia esperaba que continuara trabajando en la plantación, ella soñaba con triunfar en los escenarios como cantante de ópera italiana. Las burlas de sus vecinos no hicieron que abandonara su sueño y decidió marcharse a la ciudad, donde alcanzó la fama gracias a un espectacular «do de pecho». La historia culmina con un desenlace humorístico: su padre, desesperado por el éxito inesperado de su hija, llega incluso a quemar seis toneladas de bananas antes de viajar a la ciudad con una guitarra para reunirse con ella en un final tan disparatado como pegadizo.
Precisamente esa mezcla de humor, ritmo pegadizo y sorprendentes intervenciones de voz operística convirtió a la canción en un éxito inmediato.
La composición fue creada en Estados Unidos por Tash Howard y Murray Kenton, siendo The Peels quienes realizaron la grabación original en 1966. Muy pronto comenzaron a aparecer adaptaciones en numerosos países, convirtiéndose en un fenómeno internacional.
Un auténtico fenómeno en España
En España, el éxito fue tan grande que varias compañías discográficas lanzaron prácticamente al mismo tiempo distintas versiones de la canción.
La que obtuvo un mayor respaldo del público fue la grabada por Luis Aguilé, cuya adaptación en castellano alcanzó el número uno de la lista de ventas durante el verano de 1966. Su interpretación terminó convirtiéndose en la versión más recordada por varias generaciones de españoles.
Pero el éxito de «Juanita Banana» no terminó ahí. Georgie Dann, que acababa de iniciar su carrera en España y todavía estaba lejos de convertirse en el indiscutible rey de las canciones del verano, también grabó el tema en un EP publicado por La Voz de Su Amo. Aquella grabación constituye uno de los primeros testimonios discográficos del artista francés en nuestro país.
De hecho, se da la circunstancia que se editaron los EP tanto de Georgie Dann como también de Luis Aguilé al mismo tiempo, porque tienen referencias prácticamente correlativas en el catálogo de su discográfica.

A la fiebre por «Juanita Banana» se sumaron igualmente Los 3 Sudamericanos, que ofrecieron una versión con el característico estilo vocal del popular trío, Los Gatos Negros y Los Beta dos de las formaciones españolas más destacadas del pop y el rock de la década.
La coexistencia de tantas versiones demuestra hasta qué punto la canción despertó el interés de las discográficas españolas, que intentaron aprovechar un fenómeno que ya estaba triunfando internacionalmente.
La canción del verano antes de que existiera el concepto
Aunque el término «canción del verano» aún no estaba plenamente consolidado, «Juanita Banana» reunía todos los ingredientes que años después harían famoso ese fenómeno: una melodía fácil de recordar, un estribillo pegadizo, un toque de humor y una historia imposible de olvidar.
Durante aquel verano era habitual escucharla en las principales emisoras de radio, en los tocadiscos de los apartamentos de vacaciones, en los chiringuitos de la costa, en las verbenas populares y en las fiestas familiares.
Muchos niños aprendieron rápidamente la letra, mientras los adultos disfrutaban con aquella extravagante historia de una cultivadora de bananas que soñaba con triunfar en la ópera.
Un clásico de la nostalgia
Con el paso del tiempo, «Juanita Banana» ha quedado como una de las canciones más curiosas y entrañables de la década de los sesenta. Quizá nunca aspiró a convertirse en una obra maestra del pop, pero consiguió algo mucho más difícil: permanecer viva en la memoria colectiva sesenta años después.
Además, la canción ocupa un lugar especial en la historia de la música española por haber reunido a intérpretes tan diferentes como Luis Aguilé, Georgie Dann, Los 3 Sudamericanos, Los Gatos Negros o Los Beta, todos ellos atraídos por un tema que terminó convirtiéndose en uno de los símbolos del verano de 1966.
Escuchar hoy «Juanita Banana» es viajar a una España en pleno cambio, donde la radio, los discos de vinilo y las canciones desenfadadas empezaban a marcar el ritmo de unos veranos que, para toda una generación, todavía suenan a felicidad.