Hoy será encendida en Olimpia la antorcha que llevará el fuego a Tokio 1964

Diario ABC, 21 de agosto de 1964

Olimpia (Grecia), 20 de agosto de 1964

Catorce jovencitas vestidas de vírgenes vestales, con una túnica de color gris azulado y sin mangas, han participado en el último ensayo general previo a la ceremonia de encender la Antorcha Olímpica, que se celebrará mañana, y cuya salida está prevista a continuación para Atenas en dirección a Tokio, con escala en las principales ciudades de Asia.

En su papel de gran sacerdotisa de Júpiter (Zeus), Aleca Katseli levantó sus manos hacia el cielo, durante el ceremonia para impetrar la bendición de la Antorcha Olímpica y de los Juegos el próximo
mes de octubre.

Desde el altar sagrado, las vírgenes vestales, a cuya cabeza figuraba el sumo sacerdote, se dirigieron a través de unos arcos romanos al monumento levantado al barón Pierre de Coubertin, renovador
de los Juegos Olímpicos, y luego hacia un pequeño altar donde también arderá la llama olímpica hasta el final de los Juegos de Tokio.

Cada cuatro años, las niñas del Liceum Club de Grecia son designadas para participar en la secular ceremonia de encender el fuego olímpico en el altar de Júpiter. El club fue fundado a comienzos de este siglo para conservar las antiguas tradiciones griegas.

La suma sacerdotisa, Aleca Katseli, es miembro del Liceo y madre de una jovencita que hace en ésta ocasión de vestal.

Aleca Katseli fue ella misma virgen vestal en 1936, con ocasión de las mismas ceremonias para los Juegos Olímpicos de Berlín.

En el monumento erigido al renovador de los Juegos Olímpicos en Olympia se conserva el corazón del barón Pierre de Coubertin, en un sarcófago de mármol.

 

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